domingo, 16 de julio de 2017

La Odisea

No quiero volver a verles nunca más, 
¡menudo grupo de autoayuda de mierda!
Cierro dando un portazo.

Los soles caen y las lunas se levantan.
Dudas o ruinas,
ser un rey sin pueblo
y una corona oxidada
o ser un loco que conduce sin dirección.

La televisión emite tanta mierda tras mierda
que parece un váter.
Un váter acepta tanta mierda y disculpas
que parece una iglesia.

¿Qué prefieres,
ser un rico solitario 
o un vagabundo con pelazo?

He vuelto a ganarme la vida 
robando corazones
para venderlos al mejor postor.

Me apoyo sobre los coches 
cuando corro desnudo por la calle.
La policía intenta cogerme 
pero no paro nunca,
ni cuando el sol nace,
ni cuando el sol muere.

Tras varios meses tras los barrotes,
cuando empezaba a hacer buenas migas
con el resto de presos y guardias,
me sacan de allí,
¿Adónde voy ahora?
¡No quiero morir para convertirme en sueño!

lunes, 3 de julio de 2017

La sombra en la oscuridad

Voy a dar un paseo
por los retales de la ciudad.
Vidriadas montañas de acero y hormigón
reflectantes con las historias que esconden.
Yo no entiendo de fuego
aunque mi paso sea llama.
Escucho la sombra aullar
en mis pasillos
"¡libérame, ya nos conocemos!",
y temo.
Muchos cuerpos sin luz
se han perdido en la oscuridad,
confiados en su orgullo,
ciegos sobre el camino.
Las farolas lo recuerdan.
Sigo caminando.
Amantes, amantes,
amad la soledad cuanto antes.
Las grandes guerras de la bondad
se luchan con odio.
Ruge la espada ante el olvido,
¡un lamento solo existe si alguien lo escucha!
Los gritos de la sombra
enmudecen mi presencia
"libérame,
no eres nada sin mí".
Paro de caminar,
levanto la cabeza y no veo el camino.
¿Me he perdido?

lunes, 5 de junio de 2017

El precio de los sueños

Un hombre hubo una vez
casado con la muerte,
que regó la tierra caliente
con la sangre fría.

El precio de los sueños
nunca fue suficiente
y lucho contra el destino
para volar sobre el fango.

El exilio en la tierra prometida
le llevo a convertirse en polvo
porque montañas respiran,

y ahora solo vive el recuerdo
de la pólvora, el fuego,
el hombre y un sueño.

miércoles, 24 de mayo de 2017

La traición de un parpadeo

La traición es un beso amargo
de un dios humano
y una mujer eterna,
la razón de mi atadura
una lágrima ardiente
y una herida.
Una llamada del destino 
que resuena en mi esqueleto,
garganta que aguarda la llama
del delirio y la necedad.
Locura en el viento
y el asfalto 
donde olvidan los pasos.
Tiempo ganado
en el monte de tus cabellos
y la justa balanza
de tus dudas y verdades.
Un vagabundo entre los sueños
de los párpados que se cierran y dan vida.

viernes, 19 de mayo de 2017

Una historia de carretera

(Este poema huele a gasolina)


Rodando rodando
mis ruedas giran tan rápido
que mi coche va volando.

El aire es asfalto,
la carretera se derrite con mi paso,
tengo un tigre encerrado en el capó.

Cuatro moteros persiguen mi apocalipsis,
no tengo el tique
para devolver este beso robado.

!Párate o disparamos!, gritan
mientras me enciendo un piti
acelerando en la autopista a mi fin.

Rodando rodando
mis ruedas giran tan rápido
que mi coche va volando.

Dos luces me persiguen
como la vida y la muerte
maldiciendo por el megáfono.

Las balas comen retrovisores
y un bloqueo de oceánico azul
me obliga a ser grano y trigo.

Atropellados los cultivos,
el granjero blande su escopeta
mientras relincha su caballo.

Rodando rodando
mis ruedas giran tan rápido
que mi coche va volando.

Mi zapato ya toca el asfalto
después de tanto acelerar
dirigiendo la caravana del humo.

La interminable autovía,
llena de dioses de carretera,
siente su final, al igual que yo.

Recita mi motor
la última poesía
del acantilado y la interminable autovía.

Rodando rodando.


martes, 9 de mayo de 2017

La guerra de las nubes

La guerra de las nubes azota tu cuerpo,
la lluvia dispara a tu pelo y tus montañas.
Por un amanecer funesto en tus pestañas
muerto ha nacido el tiempo sin locura.
Oh, es el final,
¡y qué eterno final!
Es un lujo sentir la ira del reloj,
abrazar tu recuerdo
como caricia de luz de sol.
Sostén tu aliento
para cuando la muerte enmudezca.
Le grito a tu reflejo
no desaparezcas,
no desaparezcas.
Le rezo a tu cuerpo
para que vuelva,
para que vuelvas.


jueves, 2 de febrero de 2017

Cuerpos que caen

Cuerpos que caen
flotando cual plumas,
sobre el abismo
en la orgánica noche.

Cuerpos blancos,
cuerpos negros
y cuerpos verdes.

Cuerpos que caen.
Cuerpos que caen.

Una ronda de vidas
y otra de muertes.
Blancos sobre negros,
negros sobre verdes,
y verdes sobre el amor.

Cuerpos,
cuerpos,
cuerpos
que caen.

¿Adónde van?
¿Adónde van todos los cuerpos que caen?,
grita el profeta loco
en las dementes calles.

La mentira llora
mientras los cuerpos escapan.
Caen,
caen,
en la verdad.

domingo, 8 de enero de 2017

El baile de los pingüinos

Es frío y distante.
Al baile de los pingüinos 
hay que ir de traje y elegante.

Mis dedos son dos gánsters, 
que tras tanto acariciar tu foto 
han hecho desaparecer tu rostro,
¡tan doloroso e interesante!

Es frío y distante.
Al baile de los pingüinos 
hay que ir de traje y elegante.

Cavo con una pala en mi corazón
para encontrar algo que brille, 
y he atravesado la pasión
llegando a una tierra extranjera.

Es frío y distante.
Al baile de los pingüinos 
hay que ir de traje y elegante.

Le digo a mi lengua que tire del trineo 
en la carrera contra el ocaso del sol por el glacial.
Quedo tercero
y no subo a tu podio.

Es frío y distante.
Al baile de los pingüinos 
hay que ir de traje y elegante.

Subo con un niño a por una flor a la montaña.
No la encontramos y me grita
¡No quiero estar aquí, me quiero ir!
Le suelto la mano y lo abandono en el frío.

Es frío y distante.
Al baile de los pingüinos 
hay que ir de traje y elegante.

Mi amor ha encontrado las fotos de mi boda,
se ha largado.
Y aunque ahora duermo en una cama individual, 
siempre colocó una almohada por si mi esposa, la Muerte, vuelve al colchón.

Bienvenidos 
al baile de los pingüinos,
adelante.

martes, 3 de enero de 2017

Tengo clavada una mujer

Tengo clavada una mujer
entre la esperanza y el olvido,
entre el costado del lamento
y mi vida entera.
Tengo clavada una mujer
entre las esmeraldas 
y el monte natural.
El humo se desvanece
entre las lágrimas 
y las cuerdas de una guitarra muda.
Tengo clavada una mujer
entre mis heridas de muerte.
Desaparecido el dolor
y los amores pasados,
mis recuerdos 
son velas que se pierden en un océano 
de sal y esqueletos.
Tengo clavada una mujer 

en la lentitud de la eternidad,
caigo en sus ojos
y no sé volver.

lunes, 2 de enero de 2017

En taxi para casa

Amanece un nuevo día,
en un nuevo año,
en una nueva vida.
Comparto taxi con la Muerte,
la Soledad y los Celos.
Les pregunto
¿por qué quiero tan mal?
Me contestan
"¿tienes suelto?
solo tenemos un billete de veinte".
Mis lágrimas son un tobogán
con el que cogen velocidad mis sueños,
con el que desaparece mi verdad.
Empujo a los demonios a la oscuridad
pero me agarran
en la caída.
Los besos escapan
porque hay otros labios mejores,
todo se me escapa
y ya no sé que hacer para remediarlo.
¿Dónde puedo ir para comprar amor,
por favor, lo venden ahí?
El taxista pregunta
¿es por aquí?

martes, 27 de diciembre de 2016

Los mensajeros de la verdad

Esta noche no hay azar
ni desgracia que afecte a las estrellas,
Solo semillas que florecen en sueños
y un par de cristales
que retienen la alegría.
Un lobo pasea solo
entre hojas secas y cáscaras de lágrimas.
Recuerdos llenan las basuras,
cigarros iluminan la noche.
La vida se mantiene
entre ramas y arterias.
El vacío se llena
y piedras son lanzadas a las farolas.
El veneno
se introduce por mi oreja.
Sin filtro de temer
me arrojo en la tierra
para convertirme en ella.
Soy un esclavo en libertad.
Un destello de luz
y unos ojos que retozan miedo.
Cuando cierran los bares,
las salas de fiesta
y los taxistas vuelven a casa,
seguimos aquí,
sosteniendo el pilar que no sostiene nada.
Y cuando aparecen las palabras:
"esto es vida",
llevadas por un mensajero de la verdad,
agarro mi botella y la lanzo al frente
para escuchar cómo quiebra el cristal.
Luego respondo:

"esto también".

jueves, 22 de diciembre de 2016

La inspiración

La inspiración
es como un florido campo
de fresca yerba
y flores abiertas.
Mariposas revolotean,
los pájaros cantan
junto a la fugaz brisa
que agita los cabellos rubios
de las ninfas.
Éstas, corren a placer
desnudas por el paisaje,
mientras los sátiros
las persiguen deseosos.
Manzanas doradas
crecen en árboles milenarios.
El agua cristalina refleja,
en la noche,
la cara amable de la Luna.
Mas cuando llega
el poeta maldito,
dando fuego
con su letal pluma,
nada escapa a las llamas.
Las hijas de Zeus lloran
por la muerte que azota
los negros campos.
Los sátiros arden
con hastío,
abrasando sus pieles
y sus pezuñas.
Los animales huyen,
pero nada escapa,
nada se salva.
Ahora aquel bello prado
es estéril,
como si mil vacas
hubieran pisado su tierra.
No existe vida
en ese lugar
y el poeta
busca otro campo
para poder saciar
sus ansias de escribir.

martes, 20 de diciembre de 2016

Las armas siempre cargadas

Los vivos rumbo al sol,
los muertos en dirección contraria.
Los bebes escapan de cárceles de amor,
los ancianos de las enfermerías.

Corazones con amor,
vasos rebosantes
y las armas siempre cargadas.

Valentía temerosa,
con razones o sin ellas,
las armas siempre cargadas.

Los ataúdes vacíos,
cementerios de fiesta
y las armas siempre cargadas.

Besos sobre lágrimas,
nombres para cada bala,
las armas siempre cargadas.

El gigante

A veces me imagino como un gigante
con un gran bidón de gasolina
caminando por encima de los edificios de la ciudad.
Puedo verlo todo,
los maridos engañando a sus mujeres con prostitutas jóvenes e ilegales
en la parte de atrás de sus coches caros,
los niños ricos cayendo en las drogas
como la luz en un agujero negro.
A cada paso que doy crezco más,
todo se vuelve tan pequeño,
vierto la gasolina encima de todos ellos.

A veces me imagino como un gigante
con un gran bidón de gasolina
caminando por encima de los edificios de la ciudad.
Sigo viendo todo,
a las mujeres maltratadas excusando a sus maridos alcohólicos,
a los vagabundos apaleados por los corruptos policías.
A cada paso que doy crezco más,
todo se vuelve tan pequeño,
vierto la gasolina encima de todos ellos.

Y entonces recuerdo, cuando éramos niños
y corríamos sin preocupaciones colina abajo,
como seres libres, solo buscando divertirnos.
¿Qué pensaríamos de la muerte
si ya la conociéramos?
¿Jugaríamos al amor si no supiéramos que hiere?
Me saco el mechero,
lo prendo,
quizás hay esperanza,
quizás no.

El fuego se traslada rápido por el combustible,
las llamas lo cubren todo,
se escuchan gritos y llantos
pero estoy tan arriba que no puedo oír nada.
De repente,
siento como unos labios pasean por mi espalda
como siguiendo un camino invisible,
entonces todo desaparece,
vuelvo a mi tamaño normal
y el mundo sigue girando.



sábado, 17 de diciembre de 2016

Rusia

Las mujeres
van camino de Rusia
para conquistar el frío
fin del mundo.
Placeres que bailan,
junto a los demonios
y los hijos del miedo,
la danza del Capricornio
alrededor del fuego azul.
Intentan no quemarse,
pero lo hacen.
Intentan no querer,
pero lo hacen.
Tormenta a través de sus pasos,
las mujeres van camino de Rusia
para encontrar lo que está perdido
en el viejo frío.
La extraña fuga
de enero.
Carnosa boca de Mentira,
preparan los sordos
la extraña escucha,
del porqué
mujeres van camino de Rusia
a luchar contra el frío
sin certeza de victoria
y con sabor muerto.

Un bar para ángeles

Dos hombres sin fe
entran en un bar para ángeles.
Sus alargadas y negras sombras
golpean los blancos tejidos
de los empleados de Dios.
Cabezas giran,
ojos queman.
Desde la barra,
el camarero grita
¡No sois bienvenidos aquí, mortales!
Uno de los hombres dice
Soy demasiado joven para morir viejo.
El otro guarda silencio.
Algunos abandonan el bar
mientras las miradas se cruzan.
El silencio,
el metal
y la tormenta.
Las luces aparcan
y el aire escupe pólvora
entre voladoras plumas
arrancadas de sucias alas.
Ni rastro de los mortales,
se solicitan refuerzos.
El asalto al cielo ha comenzado.

jueves, 15 de diciembre de 2016

Monos, gorilas, orangutanes y demás animales

El sol no cae entre gigantes.

¿Cuanto desamor puede gozar un hombre?
¿Cuánto amor puede sufrir un hombre?
El jurado popular de la jungla
llama a declarar al culpable corazón.

El sol no cae entre gigantes.

Confiese, órgano inútil, ¡Confiese!
Los monos en los árboles gritan
Uh Uh Uh Uh Ah Ah Ah Ah
mientras el dedo del abogado gorila acusa.

El sol no cae entre gigantes.

El jurado popular de la jungla
llama a declarar a la Muerte.
¿Dónde ha estado usted todo este tiempo?
Trabajando.

El sol no cae entre gigantes

Golpeando el plátano cual mazo,
el juez orangután levanta el pleno animal
y, golpeando sus pechos,
crean la canción de la naturaleza.

El sol no cae entre gigantes.

miércoles, 14 de diciembre de 2016

Los niños de la vecina

Los niños de la vecina ya no juegan en la calle,
están llorando a grito callado
sobre sus duras almohadas.
Y cuando llegan a clase
se sientan solos en las sillas.
Sus compañeros los marginan,
pero les da igual
porque se están haciendo fuertes.
Llegan a casa,
su madre prepara la cena con una sonrisa,
les arropa y les da un beso en la frente.
Pero durante la noche,
cuando llega a casa su novio
y la calle se torna pútrida,
se despiertan con los gritos
y los golpes sordos de silencio.
Escuchan el cinturón desabrocharse.
Y noche tras noche,
cada vez quedan menos lágrimas.
Fracasan en la escuela,
peleas cada día,
hasta que los expulsan.
Su madre bebe mucho,
poco importa todo,
ni siente los correazos cada madrugada.
Una noche,
los hermanos defienden a su madre
y su padrasto les golpea a puñetazos
en sus jóvenes caras.
De ellos no brota ninguna lágrima

porque se han hecho fuertes.